7 jun. 2018

Manuel Alberto Haba H., hasta siempre amigo, eing?

Mini autobiografia de Manuel Alberto Haba H., publicado el 31 de agosto de 2010, en el blog prevenir ceguera.

Me llamo Manuel  Alberto Haba Hernandez, tengo 54 años, vivo en un pueblo llamado Mislata de la provincia de Valencia en España. y deseo contar lo más breve posible la lucha que dia a dia tengo con un glaucoma muy avanzado.

Tenía 25 años cuando estando veraneando en San Antonio de Requena, fuí al oftalmologo, no recuerdo exactamente el porqué fuí ya que no sentía nada en los ojos. El caso es que me dijo que cuando miraba a lo lejos forzaba mucho la vista, me hizo un reconocimiento solo ocular, sin mirarme el fondo de ojo. me dijo que tenía tensión ocular y que fuera al médico de la seguridad social en Valencia. Así lo hice. Pero en el ambulatorio me dijeron que efectivamente tenía tensión ocular sin darme más explicaciones, ni tan siquiera si tenía que hacer seguimientos.
El medico de San Antonio de Requena, si es cierto que me mandó unos baños oculares, pero nada más.
La falta de información de aquellos años era pesima y de muchos secretismo medico, aunque el secretismo médico hoy en día lo sigue habiendo.

Diez años después, a los 35, estando con los amigos en una cafetería, empecé a notar que las luces que eran en colores y otras amarillas, sentia como una especie de tener legañas dentro de los ojos por lo que me hacia ver turbio, me preocupé... pero no dije nada a mis amigos por no preocuparlos. Pero cuando salimos a la calle que ya era de noche, todas las luces de las farolas de las calles, de los coches, los brillos todo lo que fuera reflejos por la luz artificial, me dió como una especie de bofetón en los ojos cuando de pronto se me llenó todo el campo visual de halos de color violeta alrededor de todas las luces y brillos como ya he dicho antes.

Esa noche fuí a trabajar porque se me pasó, pero estando en el trabajo, al compañero que estabamos de servicio le dije lo que me ocurria y sin perder tiempo me llevó al hospital universitario La Fé.
Allí me hicieron un reconocimiento de urgencias, y al dia siguiente tuve que volver, es cuando ya me dijeron que tenía glaucoma. Yo había oido hablar del glaucoma, de que era bastante malo porque las personas que la padecian se quedaban ciegas.

Me enviaron un tratamiento y no me dijeron tampoco de hacer seguimientos, pero que no me dejara de poner las gotas nunca. Yo así lo he seguido haciendo.
Pero a los 51 años estando igualmente trabajando en el turno de noche, empecé a notar uina especie de borrosidad acompañada de como un hormigueo en el campo visual.
Me volví a preocupar y volví al especialista de la seguridad social; evidentemente ya no era el que hace años me visito alli; este doctor me mandó con caracter no demorable al cirujano, la no demora es que tardaron en llamarme dos meses para decirme que aún tenían que hacerme una última prueba en el mes de julio. o sea mes y medio más tarde.
Cuando llegó el día de la prueba, la doctora me dijo que optaba por no operarme porque las pruebas que me habia hecho no coincidian con lo que yo tenía.
 Me dijo que tenia una neuropatia optica isquemica y que no hacía falta que me molestara en ír a más médicos; no me nombró el glaucoma para nada.

Yo ya por aquel entonces como veía que tardaban en llamarme, empecé a ír a otros doctores y a informarme el porqué todos me ocultaban lo que tenía, decían que tenía glaucoma, pero nada más; me llegaron a sacar de una consulta diciendome el medico que él no se podia mojar, otro que lo mío no era de riesgo sino de mucho riesgo, otro que tenía los nervios opticos bien cuando yo ya estaba harto de saberlo todo en cuanto a mi problema del glaucoma.

He tenido que meterme tanto en mi problema que al final de todo sé mucho más que muchos doctores, no solo de glaucoma sino de otras patologias; con esto no quiero parecer un pedante pero es la pura verdad, sé más y tengo más informacion que muchos de ellos.
Me han hecho toda clase de pruebas pero por lo privado, porque la seguridad social como ya he comentado me desahució.
Pero como yo he sido siempre muy cabezota, no le hice caso a esa doctora y seguí y seguí buscando hasta que encontré al doctor don Gonzalo Muñoz Ruiz, considerado uno de las mejores manos en glaucoma que hay hoy por hoy.

Estuve a punto de ír a Cuba y a Boston porque allí son pioneros, pero la pareja que por aquel entonces tenía, ella me lo quitó de la cabeza. Despues de tanto buscar, resulta que al doctor más importante en el mundo de la oftalmología, lo tengo a 20 minutos de mi casa en metro.
Me la jugué a una sola carta, pues ya me dijeron que tenía que estar ciego en Barcelona, en Fom, en Barraquer, en IMO y bueno, en varios sitios más.
De 0 a 10, estoy sobre nueve; tengo un 10% de nervio optico y los medicos no se explican el porqué sigo viendo, cuando efectivamente con todo lo que he averiguado es cierto que deberia de estarlo y que la operacion era un atenuante más a quedarme ciego, pero me la tenía que jugar...
Y así lo hice.
Cuando me tenga que quedar ciego, que espero sea dentro de muchos años, no quisiera reprocharme que me quedé ciego por no haberme operado. Me he operado y si alguna vez me llega nunca me lo podré reprochar, porque pòr mis ojos hago lo que haga falta, y una de las cosas es enfrentarme y ponerselo dificil.

Me considero una persona luchadora y seguiré luchando contra mi enemigo el glaucoma,no pienso ponerselo fácil.
De toda la vida he sido una persona constante y siempre me ha motivado las cosas dificiles de conseguír, De hecho, es que hoy por hoy puedo hablar de muchos temas de investigacion cientifica, criminalistica, forense, oftalmologia, neurologia, psiquiatria, entonologia, antropologia forense, astronomia, fisica cuantica, etc. Y todo esto por ser una persona inquieta que trata de querer saber la verdad de todas las enfermedades oculares o de otras cuestiones que no tenga nada que ver.
Y estoy aquí para poder ayudar a todas las personas que lo deseen siempre y cuando esté dentro de mis posibilidades.
Mi historia es mucho más larga de lo que aquí digo, por lo que no quiero cansar a nadie, pido disculpas.

Por último diré que me honra y me siento orgulloso de dos cosas:
La primera, de haber conocido a Patricia Berrutti, una grandisima mujer que a pesar de que no nos conocemos físicamente, siento un gran aprecio y un especial cariño hacia ella.
La segunda cuestion es que no me arrepiento para nada de haberme metido tanto en mi problema y en el problema de otras personas a las que estoy ayudando en cuestiones de oftalmologia, psiquiatria, cardiologia y en alguna que otra cuestión que ya no tiene nada que ver, entre comillas con humanidades.

Gracias a todas las personas que hayan leido mi mensaje y por supuesto gracias  a tí Patricia. Hasta siempre.


Tomado del blog de Patricia Berrutti, Prevenir Ceguera.