13 ago. 2017

Presentación del bastón rojo-blanco en Bogotá.


Siguiendo los lineamientos de la Organización Nacional de Ciegos de España ONCE, en días pasados y por iniciativa de Jairo Robayo Useche, persona  con discapacidad visual y auditiva, propuso la misma idea del bastón rojo-blanco en Colombia, e hizo una especie de prelanzamiento en Bogotá. Los primeros bastones fueron donados por la señora María Clemencia Pardo y el señor Juan Fernando Jaramillo del voluntariado del CRAC, (Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos), en colaboración con el señor Alberto Chávez (invidente), quien fabricó y diseñó los bastones rojo-blanco, según las normas internacionales establecidas por la Federación Mundial de SordoCiegos, WFDB, por sus siglas en inglés.



El bastón rojo-blanco, como auxiliar de movilidad, identifica a las personas con sordoceguera. La incorporación de una franja roja al tradicional bastón blanco que utilizan las personas invidentes o con discapacidad visual, evidencia la presencia también de una discapacidad auditiva en el usuario.
Un distintivo que aporta mayor seguridad en la autonomía de los desplazamientos puesto que le identifica como una personas con sordoceguera y, además, facilita su posible comunicación con el resto de personas, conscientes de su discapacidad. "Si no sabes lengua de señas, puedes comunicarte de forma sencilla escribiendo con letras mayúsculas en la palma de la mano de la persona sordociega, lo importante es que puedas comunicar su presencia, tocando su brazo o el hombro y después, intentar comunicarse".
El objetivo de este bastón rojo-blanco, es que las personas sordociegas pierdan el miedo y puedan salir y moverse libremente por las calles con seguridad, y así cambiar sus vidas. No se trata sólo de un bastón, se trata de un símbolo de libertad. Así mismo, construir una sociedad igualitaria, derribando barreras y construir puentes.
El bastón rojo-blanco, es una muestra más de los derechos de las personas con sordoceguera, (ley 982, 2005). La sociedad ha de saber que ellos existen, y que también tienen sueños y ideáles como todos. La sociedad ha de adaptarse al bastón rojo-blanco y permitirles ser libres en las calles. Cualquier persona, cualquier cuidadano ha de saber que, quien lleva un bastón rojo-blanco, es una persona con discapacidad sordociega.
El uso del bastón rojo-blanco, responde a las recomendaciones de los órganos internacionales que representan a las personas sordociegas, entre ellas el interés mostrado en las últimas Conferencias realizado en Europa y América, donde se hizo patente la utilidad de su uso para estas personas.En Colombia, las personas con sordoceguera utilizan como auxiliar a la movilidad un bastón totalmente blanco, igual al que utilizan las personas que sólo tienen discapacidad visual, lo que dificulta su comunicación con el resto de ciudadanos. Al observar el bastón blanco, lo habitual es ofrecer ayuda a la persona mediante indicaciones verbales o sonoras, imperceptibles para la persona con sordoceguera. Es por ello, que las entidades de salud deben incluir esta herramienta en la lista de ayudas técnicas.

- Dos tramos rojos, mayor seguridad

El nuevo bastón rojo-blanco, es un símbolo ya aceptado en muchos países como el símbolo identificativo de las personas sordociegas, así como definido por la Federación Mundial de Sordociegos (World Federation of the Deafblind-WFDB), sin concretar el diseño en cuanto a disposición y tamaño de las franjas rojas.
En otros países, las condiciones climáticas pueden determinar la distribución de las franjas rojas, pero se ha recomendado que los tramos de color rojo se sitúen, empezando desde la parte inferior del bastón, en el segundo y cuarto tramo del mismo.
Algunos de estos factores son, por ejemplo, el hecho de que a las personas con sordoceguera que conservan resto de visión les resulta más fácil ver el extremo del bastón si el tramo inferior es de color blanco; en entornos con gran afluencia de público (transportes, centros comerciales, cruces...), los transeúntes perciben mejor la parte superior del bastón; al igual que ocurre con los conductores, que visibilizan la parte superior del bastón por lo que es más lógico incluir la franja roja en esa parte.

En el mundo existen bastones  de diferente colores que identifican a las personas con discapacidad visual.
El bastón blanco, identifica al invidente. El bastón verde, a la persona con baja visión y, por supuesto, el bastón rojo-blanco.
Más información: Los colores del bastón