2 jul. 2017

¿Baja visión o legalmente ciego?

Para casi un millón de personas en España (el 2% de la población), tareas tan cotidianas como mirar las etiquetas de los productos en el supermercado, leer un libro o reconocer caras conocidas se convierten en imposibles. Esta cifra podría triplicarse en 2050, en parte debido al envejecimiento de la población. Se considera que una persona padece baja visión cuando, a pesar de llevar una corrección óptica adecuada, "su agudeza visual es igual o inferior al 40% o tiene un campo visual inferior a 20 grados", explica Carol Camino, presidenta de la Sociedad Española de Especialistas en Baja Visión (Seebv). "Para hacernos una idea, las personas que tienen un campo visual de 20 grados es como mirar a través de una cabeza de alfiler. Pero no se les considera ciegos legalmente porque para poder afiliarse a la ONCE hay que tener un 10% de agudeza y 10 grados de campo", continúa. A pesar de que las personas con baja visión "son capaces de utilizar el resto visual del que disponen para realizar algunas actividades, tienen limitaciones para algunas tareas como leer carteles, conducir, etc.", lo que impacta gravemente en su calidad de vida y limita su autonomía, explica la óptico-optometrista Aurea del Arco.

Enfermedades que la causanEsta pérdida de visión tiene su origen en diferentes enfermedades que afectan al nervio óptico o a la retina, manifestándose con pérdidas en el centro o la periferia del ojo. Las patologías más comunes que la causan son cuatro: degeneración macular, glaucoma, retinopatía diabética y retinosis pigmentaria.
1. La primera, se trata de una enfermedad degenerativa que afecta al área central de la retina: la mácula. "Pueden aparecer líneas onduladas, puntos ciegos y distorsión de las imágenes. La enfermedad progresa, y sin tratamiento puede desencadenar la pérdida de la visión", explica Arturo Gómez, oftalmólogo del Hospital Virgen del Castillo de Yecla (Murcia). Existen algunos factores de riesgo, como la edad (suele aparecer por encima de los 60 años), la exposición a la luz, tener los ojos claros, fumar, tener déficit de algunos nutrientes y determinados factores genéticos.

2. Tener un glaucoma también provoca daños progresivos en el nervio óptico debido a un incremento de la presión intraocular que, de no ser tratado, puede acabar en ceguera.
3. Por su parte, la diabetes puede afectar a diferentes órganos, entre ellos los ojos. "Se calcula que entre el 6 y el 10% de la población tiene diabetes y, de todos ellos, el 60% tendrá afectada la retina cuando pasen más de 20 años desde el diagnóstico", explica Luis Castillón, jefe del servicio de oftalmología del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe (Sevilla).
4. Finalmente, la retinosis pigmentaria es un desorden genético que afecta a la capacidad de la retina para responder a la luz. "También la miopía magna, una lesión ocular y el albinismo pueden ser causantes de baja visión", explica Del Arco

"Cuando el oftalmólogo lo ha intentado todo para rescatar la vista de esa persona, tanto con una adecuada corrección de gafas como quirúrgicamente o farmacológicamente, y no mejora, los expertos en baja visión nos encargamos de potenciar ese resto de visión que le queda y aprovecharlo mediante ayudas visuales que les permitan recuperar buena parte de su independencia", cuenta Camino. Algunas de estas ayudas de las que habla son gafas con filtros solares selectivos, aplicaciones que amplían el tamaño y permiten poner diferentes contrastes, lentes especiales, lupas o prismas que aumentan el campo de visión. Algunas marcas han sacado al mercado dispositivos como Orcam MyEye de Essilor, que permite oír lo que no se puede ver. El aparato, que puede leer textos, reconocer caras e identificar productos, convierte la información visual en información de audio a tiempo real a través de un sistema que se compone de una unidad portátil y una cámara.

Además, los pacientes también pueden recurrir a la rehabilitación visual, que "consiste en aprender a realizar las actividades de su día a día de una nueva manera y a utilizar correctamente las ayudas", explica Del Arco. A pesar de estas facilidades, "aún queda mucho que investigar", dice Camino, que nos habla de un proyecto de implantes para la retina que permitirá ver incluso a los ciegos. "Es el futuro", asegura.

Fuente: elmundo.es