19 oct. 2016

María Vitres desconoce los obstáculos

A María Victoria Viltres Pérez la sorprendimos en plena faena en la sala de rehabilitación de Buey Arriba, donde asiste diariamente a personas aquejadas de diversas patologías, fundamentalmente articulares.
Su especialización en terapia y rehabilitación le ha permitido desarrollarse profesionalmente y ser útil a la sociedad, pues la retinosis pigmentaria que padece hace 19 años no constituye un obstáculo para su realización personal.
“Siempre me gustó estudiar una carrera relacionada con la salud y logré cursarla gracias a la ayuda de la Asociación Nacional del Ciego (Anci). En mi etapa de estudiante fueron grandes apoyos la bibliografía en braille y el sistema Jaws para invidentes.
“Con quien mejor me desempeño es con los niños y las personas con problemas neurológicos, además de los hemipléjicos y los pacientes con accidentes cerebrovasculares.
“La mayor alegría que experimento es cuando percibo que con mis manos y las técnicas aplicadas logro mejorar a los convalecientes. Con el paso de los años he perfeccionado mis habilidades y aumentado la destreza”.
Para ella no hay mejor regalo de la vida que su profesión, porque antes de ser rehabilitadora tuvo muchos complejos y dudas, pero con el desempeño profesional las fue superando.
Entre las técnicas utilizadas por Viltres Pérez para la recuperación se encuentran el infrarrojo, los masajes, la electroterapia y los ejercicios en el gimnasio.
Aunque no es nativa del mencionado paraje montañoso, sino de Niquero, reconoce que ha crecido mucho en su centro laboral, en el cual tiene 10 años de trabajo y la aprecian mucho por ser atenta y comunicativa.
El poder del amor la arrastró, literalmente, hacia Buey Arriba, y ha sido allí donde ha aprendido lecciones de gran utilidad, por eso insistió en enviar un mensaje a quienes padecen una limitación: “Mi consejo es que se descubran y acepten, sin imponerse límites en el desarrollo.
“Es necesario tener en cuenta la limitación, pero nunca erigiéndola como barrera, y si persiste en ello debemos romperla y buscar apoyo, pero nunca optar por quedarnos encerrados en la casa, pues siendo útiles mejoramos nuestra vida y contribuimos al desarrollo social”.

Fuente: lademajagua.cu