7 sept. 2016

Se confirman las técnicas a usar para revertir la ceguera

Cada vez mas se confirma el uso de la terapia génica, el trasplante de células madre, la nanotecnología y la optogenética, para tratar y revetir la ceguera.
 
Cada cinco segundos una persona pierde la visión en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Una buena parte de los casos de ceguera se debe a atrofias de la retina, enfermedades degenerativas que afectan a la membrana del ojo que capta las imágenes. Actualmente la mayoría no tiene tratamiento, pero la comunidad investigadora espera poder revertir algunos de estos tipos de ceguera en la próxima década.
Durante los últimos dos días, investigadores de todo el mundo se han reunido en Barcelona para compartir los últimos avances en el tratamiento de la ceguera en el B-Debate,  un encuentro organizado por la fundación Biocat y la Obra Social ‘la Caixa’ y en el que han participado la Barcelona Macula Foundation, el Centre de Regulació Genòmica (CRG) y la Fundación LEITAT.
“Las enfermedades degenerativas de la retina en las que tenemos más esperanzas son la degeneración macular, la retinosis pigmentaria y la enfermedad de Stargardt”, explica Jordi Monés, que ha liderado el B·Debate y es director de la Barcelona Macula Foundation y el Institut de la Màcula. Todos estos trastornos se caracterizan por la muerte de las células que captan la luz en la retina.
El interés de los investigadores se centra en tres ámbitos: prevenir la enfermedad, frenar la progresión en los primeros estados y recuperar la visión una vez ha degenerado. Para revertir la ceguera, las técnicas más prometedoras son la terapia génica, el trasplante de células madre, la nanotecnología y la optogenética. Ésta última consiste en modificar genéticamente las células supervivientes de la retina para que sean capaces de captar la luz.
“En el futuro acabaremos utilizando todas las estrategias a la vez: introduciremos células madre modificadas genéticamente y utilizaremos nanotecnología para que se implanten mejor”, explica Monés.
En estos momentos hay varias técnicas y fármacos en las primeras fases de ensayo clínico con pacientes. El Institut de la Màcula está probando el lampalizumab, un fármaco que, si todo va bien, servirá para frenar la degeneración macular. Actualmente se encuentra en tercera fase de ensayo clínico, la última antes de que pueda entrar en el mercado.
“Es muy osado dar un plazo, pero en los próximos cinco o diez años tendremos pequeñas mejoras”, explica Monés. Para el investigador, el principal reto es acercar la investigación básica y la aplicada, separadas por el abismo conocido por los expertos como “valle de la muerte”.
 

-Las atrofias de retina más comunes En España, un 1,5% de la población sufre degeneración macular asociada a la edad, lo que equivale a unas 700.000 personas, según un informe de la fundación Retinaplus+. Entre los mayores de ochenta años, la proporción se dispara al 25%. 
Hoy en día sólo tiene tratamiento la forma húmeda de la degeneración macular, que consiste en una proliferación excesiva de los vasos sanguíneos de la retina. Por el contrario, la forma seca, en la que se acumulan depósitos de proteínas y grasa en la retina, y que suma del 80 al 90% de los casos, todavía no dispone de terapias efectivas.
Detrás de la degeneración macular se encuentra la predisposición genética, pero también juegan un papel clave otros factores como la dieta, el ejercicio físico y otros hábitos. Por ejemplo, “fumar dobla el riesgo de que se manifieste la enfermedad”, afirma Monés.
La retinosis pigmentaria y la enfermedad de Stargardt, en cambio, están causadas por mutaciones en varios genes y son hereditarias. Son mucho menos frecuentes que la degeneración macular, pero la retinosis pigmentaria es la principal causa de ceguera total, y la enfermedad de Stargardt es la distrofia de retina que más afecta a menores de veinte años.


Fuente:WEB