25 ene. 2016

Nuevos avances con células madre para la ralentización de la RP.

 «Inyección intravitrea de células mononucleadas de médula ósea autóloga para el tratamiento de la retinosis pigmentaria». Éste es el título de una reciente investigación liderada por la oftalmóloga del Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, María Elena Rodríguez, que abre un horizonte esperanzador para los alrededor de miles de personas, que padecen esta enfermedad degenerativa de la retina. Una dolencia que aún no tiene cura, que provoca una pérdida lenta pero progresiva del campo visual e impide llevar a cabo una vida normal, hasta formar una visión en túnel y la ceguera total de la persona.
La doctora presentaba ayer en Valladolid esta investigación, en la que han colaborado también el servicio de hematologia y hemoterapia y el servicio de oftalmología del hospital Virgen Arrixaca y el servicio de electrofisiologia del hospital Reina Sofía, y en la que se inyectan células madre mononucleadas autólogas del propio paciente afectado por retinosis pigmentaria. «Los resultados son positivos; no ha habido complicaciones ni molestias en los pacientes y el tratamiento está funcionando bien», señala a LA RAZÓN la doctora María Elena Rodríguez, mientras destaca que en este tratamiento no hay posibilidad de rechazo y tiene un posible potencial regenerativo.
La oftalmóloga, ganadora de los Premios Fundaluce 2014 por este estudio, explica que en esta investigación han visto a medio centenar de afectados, de los cuáles han pinchado las células madre mononucleadas autólogas a siete de ellos de los diez que les han permitido.
María Elena Rodríguez cuenta también que hay otras muchas líneas de investigación abiertas a través de implantes de electrodos, o de vitaminas. La doctora explica que la técnica utilizada en esta investigación «es factible y segura», y que las células madre mononucleadas derivadas de médula ósea «son capaces de proteger a las células del epitelio de la retina y a los fotoreceptores retinianos de la muerte celular». «Las pruebas realizadas revelan que los pacientes pueden mejoran la visión», dice María Elena Rodríguez. Sin embargo, apela a la prudencia y no quiere generar falsas expectativas. Además, asegura que la investigación realizada «no evita la ceguera sino que retarda la degeneración de la enfermedad».
Y es que, la retinosis pigmentaria se encuentra entre el grupo de enfermedades hereditarias de la retina, que se caracteriza por una mala visión nocturna y una pérdida progresiva de la agudeza visual. En España afecta a una persona de cada cuatro mil, según la doctora Rodríguez, quien apunta que aunque se trata de una dolencia que suele aparecer principalmente a partir de los treinta años, puede detectarse en muchos casos a los cinco o seis años.
Y aunque se trata de una enfermedad hereditaria principalmente,  Alfredo Toribio García, presidente de la Asociación Castellano y Leonesa de Afectados por Retinosis Pigmentaria, advierte que cada vez se están detectando más casos esporádicos de personas que no tienen familiares que hayan padecido esta dolencia. Cuenta este socio y afectado también por la retinosis pigmentaria que su caso es familiar y que le apareció de repente, y señala que ahora, con un simple análisis de sangre, se puede detectar la retinosis pigmentaria.
Respecto a este estudio, reconoce que se encuentra esperanzado porque cree que la curación es posible, aunque sabe también que no en todos los casos, y le gusta esta vía explorada de las células madre.

Fuente: larazon.es/salud