29 nov. 2015

Jesús Marin. Una mano amiga a la discapacidad visual


Hace poco, una fábrica despulpadora de frutas viene funcionando en la ciudad. Allí laboran personas con discapacidad visual que buscan que la sociedad neivana y los comerciantes los apoyen. Fueron favorecidos por el programa “Proyectos Productivos”.
En el año 1991, el abogado Jesús Antonio Marín fundó en la ciudad de Neiva lo que sería la primera y única cooperativa dirigida por personas con discapacidad visual. De Cood Ivi se subdividen varias microempresas que funcionan en la sede principal, ubicada en el barrio Los Mártires.
Algunos se encargan de elaborar utensilios de aseo, otros de proveer y administrar la tienda, se  dictan talleres manuales y se capacita a los docentes. Son innumerables las acciones que se desarrollan para demostrar que ellos son capaces de valerse por sí mismos.
Hombres y mujeres no se detienen ante ninguna barrera, por tal razón, cuando el Gobierno Departamental y las alcaldías de los municipios de Neiva, Baraya, Aipe, Villavieja y Yaguará, anunciaron la convocatoria para otorgar créditos a “Proyectos Productivos”, Arcesio Urbano, un sujeto carismático y dicharachero, no dudó un solo instante en postularse para obtener un capital semilla, su intención no era la de beneficiarse a sí mismo, por el contrario, esperaba que otros visionarios como él, hicieran parte de este propósito.
Préstamos para crear empresa
Como resultado de tanto esfuerzo, Arcesio y sus compañeros salieron favorecidos para crear la empresa que desde hace tiempo estaban idealizando. Él no había podido hacerlo porque no contaba con el dinero suficiente para otro gasto más, ya que como socio de Cood Ivi, debe asumir el préstamo que realizó para adquirir la vivienda donde funciona la cooperativa.
Urbano está casado con una sicóloga que posee limitación visual, padre de  tres hijos, uno de ellos deportista y campeón de natación, ambos son unos apasionados por el futbol. Él representa la discapacidad visual ante el comité municipal y departamental, y su lucha ha sido por un mejor futuro, “hay que cambiar esa percepción de que los discapacitados piden limosna en la calle, eso no es así. Tenemos que demostrarle a la gente que nosotros podemos trabajar, esas intenciones valieron la pena porque nos aprobaron siete millones quinientos mil pesos”.
Fue así cuando surgió la fábrica despulpadora de frutas, lo que se hace desde ahí es comercializar la pulpa, para que las amas de casa no se tarden separando o colando la semilla, pepas y cáscara. “El capital semilla lo entregaron en vasijas, frutas, baldes, coladores, cuchillos, tablas para picar alimentos y la máquina despulpadora. Pasamos la cotización ante la Fundación del Alto Magdalena y ellos se encargaron de comprar lo que se necesitaba. Aunque metimos las manos al bolsillo para comprar más frutas”.
Frutipulpas del Huila
Ya emprendieron quehaceres, pero aún no se tiene un nombre, no obstante, han propuesto varios: Frutipulpas del Huila y Despulpadora El Edén. En ella se encuentran 6 personas, cuatro invidentes, una con visión baja y otra vidente. Arcesio es enfático en manifestar que actualmente, en Neiva no se ayuda a quienes poseen dificultades como en otras ciudades en las que se les ofrecen empleo, por eso, ellos han querido ser el soporte de cada uno de sus compañeros, que se han convertido en una familia, son realmente unos “parceros”, como lo expresan sus integrantes.
Eliécer Trujillo, el encargado de las ventas, comercio y publicidad, un hombre inteligente y entusiasta, posee una retinosis pigmentaria congénita, es el mayor de dos hermanos, estudió 6 semestres de derecho en la Universidad Cooperativa de Colombia, pero por la falta de recursos no tuvo otra opción que desertar. Es padre de 4 hijos y su mayor motivación es la superación, “lo que uno hace se hace con las uñas, escarbando. Soy feliz, nunca he tenido problemas, hay que ver la vida de un modo bello, la discriminación no va con nosotros, si sucede, nos resbala”.
Trujillo mencionó que llevan más de tres días dando a conocer el producto para que la gente lo pruebe por primera vez. Ya se hicieron dos producciones y la respuesta ha sido favorable, “las pulpas de frutas las ofrezco en las galerías y restaurantes, y siempre decimos que el discapacitado no es sinónimo de pordiosero, tampoco representa a aquellos que se paran en las esquinas con un tarro para que les echen monedas. Solo necesitamos que nos den “una mano amiga para mirar el mundo”, como dice el lema de la microempresa.
La guía de sus amigos
Cuqui, como le dicen cariñosamente a Socorro Trujillo, es la guía de sus amigos. Primero trabajó en una arrocera y este es su segundo empleo. Su problema de visión no fue de nacimiento, sufrió una miringitis y después miopía. Con el transcurrir de los años, padeció cataratas y se sometió a un tratamiento y hoy está mejor, posee baja visión luego de que la operaran.
Socorro se desempeña en la planta de producción, acompaña a su compañero a las ventas, ella significa mucho para la empresa, se ha convertido en un soporte para los demás ya que, según Arcecio y Elías, está disponible siempre y corre cada vez que debe entregar un pedido.
Por otro lado,Arcesio afirma que en este departamento es poco el respaldo que se les brinda a los discapacitados pero que, sin duda, el proyecto ha sido un paso para dejar atrás la falta de inclusión. “Para pagar la sede pedimos 100 millones de pesos y nos ha tocado pagar el triple, la Alcaldía no nos ayudado en nada, queremos generar conciencia en los gobiernos local y departamental, a las empresas,  para que nos den prioridad”.
Vincular a más gente
Por su parte, Eliécer explicó que se les debe dar prioridad a las empresas en las que laboran aquellos que poseen capacidades diferentes, “en los contratos; si hay otra empresa, nos deben colaborar, tenemos varias metas, una de ellas es llevar a las cadenas de almacenes un stand. Pero no sin antes fortalecerla, capacitarnos en el SENA, de ahí en adelante, hacer viable la empresa.
“Solo le pido al comercio que nos dejen ubicar puntos de venta a la salida de cada almacén, ofrecemos un buen servicio y un producto de calidad, la idea es vincular más gente a medida que vayamos avanzando para crecer en Colombia y, por supuesto, exportar a otros países”, concluyó Arcesio.
Fuente: diariodelhuila.com